En Español

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Haga esto si usted ha pecado 

¿Alguna vez has cometido pecado? Un hijo de Dios, que ha experimentado un renacimiento espiritual y ha puesto su fe en Jesucristo, no tendrá un estilo de vida de pecado. Él no puede hacerlo porque Dios lo ha unido a Cristo espiritualmente y esta unión mística con el Santo ha cambiado fundamentalmente su naturaleza. La nueva vida que tiene en el interior crea un apetito por las cosas que agradan a Dios y un malestar con el pecado. Por consiguiente, en Cristo, se nos da el deseo y el poder de vivir en obediencia a Dios todos los días.

Pero desafortunadamente no hemos aprendido a ser tan perfectos todavía. Todavía tropezamos y caemos  de vez en cuando. ¿Qué debemos hacer si pecamos? I Juan 2:1-2 responde esa pregunta por nosotros.

“Hijitos míos, les escribo estas cosas para que no vuelvas a pecar. Pero si usted peca, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Esta es la manera en la cual Dios trata con nuestros pecados, no sólo los nuestros, sino los pecados de todo el mundo. “(1 Juan 2:1, 2)

Sabiendo cuan perjudicial es el pecado para nosotros, nuestras familias y la sociedad, Juan nos exhorta a no pecar. Nada bueno sale del pecado. Pero sabiendo que a veces lo hacemos, se tomo el tiempo para mostrarnos cómo responder. En esencia, nos dice cómo pensar y qué creer, si pecamos.

Él nos recuerda que no estamos condenados, rechazados o expulsados de la familia cuando pecamos. De hecho, nuestros pecados, ni siquiera se nos imputa a nosotros. “Hijitos, no pequéis, pero si alguna vez lo haces, no olvides que tienes un abogado ante el Padre, que no es otro que Jesucristo, el Justo”.

Debemos recordar que tenemos un abogado. Un abogado es el que se pone de pie para hablar en nombre de otro con la intención de obtener favor por la persona a quien representa. Por lo general, nuestros pecados nos traen condenación y juicio. Eso es lo que nos merecemos. Pero en lugar de juicio que recibimos misericordia, y alcanzamos favor. ¿Por qué?  Porque, tenemos un abogado. ¡Jesucristo, el Justo, se encuentra de pie por nosotros y habla a nuestro favor delante del Padre!

Ahora, ¿qué le está diciendo Jesús al Padre para que nos justifique y nos mantenga siempre bendecidos? Él no manipula la evidencia o pone excusas por el pecado. En su lugar, el aplica la sangre. Él señala a su propia sangre, que está en el Asiento de la Misericordia Celestial, y le recuerda al Padre que Él ha pagado la pena completa por todos los pecados de todos los hombres de todos los tiempos. El presenta la evidencia que el Padre requiere que manifieste que tanto la justicia de Dios y la santidad han sido satisfechas.

La buena noticia es que ya que El habla por nosotros, no tenemos que hablar por nosotros mismos. Cuando los fariseos querían apedrear a una mujer adúltera hasta la muerte, ella no tuvo que hablar por sí misma. Él habló por ella, y uno por uno, de sus acusadores dejaron caer sus piedras y se marcharon.  Entonces, como su Salvador y defensor, ella lo  oyó decir: “Mujer, yo tampoco te condeno. Ahora, vete y no peques más. “

No peques, hijo de Dios. Pero si lo haces, no te enfoques en tu pecado, ¡enfócate en tu defensor! No te olvides de que haya alguien de pie representándote y habla a tu favor. Y recuerda que, debido a quien Él es, y lo que Él ha hecho por nosotros, Él es capaz de mantenerte bendecido y sin mancha para siempre.

Bendiciones,
Obispo Johnson

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Amor verdadero

Tracé una línea en la arena. “Ya es suficiente. Hoy, tienes que elegir entre él y yo. “Así que, a la edad madura de quince años yo ya sentía que tenía derecho exclusivo a el afecto de la chica a la cual estaba” enamorado “… Yo no iba a tolerar ninguna competencia. Viéndose obligado a elegir, lo hizo. Desafortunadamente, ella no tenía el suficiente sentido común para elegirme a mí. ¡Ella eligió a Jorge! Regrese a mi casa y me fui a la cama, como un niño rechazado. Así que si usted piensa que estoy en mal estado hoy y en la necesidad de consejería grave es por eso. ¡Culpe a esta chica que no tenía

el suficiente sentido común para saber lo que era bueno para ella!

Pero gracias a Dios, que la basura de una persona es el tesoro de otra. Mientras que otros te pueden rechazar, Dios no lo hace. Cuando tuvo que decidir qué hacer contigo, él te eligió. “No me han elegido vosotros a mi “, dijo Jesús a su grupo andrajoso de discípulos “pero yo os he elegido a vosotros y ordenado para que llevéis mucho fruto y que vuestro fruto permanezca.” (Juan 15:16) Y basta con ver estas poderosas palabras escritas por el apóstol Pablo en Efesios 1:3-5. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo, como Él nos eligió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él en  amor, nos predestinó a la adopción como hijos por Jesucristo a sí mismo, según el puro afecto de Su voluntad. “

Ahora bien, ¡esos versos dicen realmente que Dios te escogió antes de empezar a crear al mundo! ¡Eso indica que El creó al mundo para ti, y lo creó contigo en su mente! Estaba meditando sobre esta verdad hace algún tiempo cuando sentí que Dios me decía algo así: “Hijo, he creado al mundo para ti, no para mí. Y a ti, te he creado para mí, no para el mundo. “

Wow, ¡yo soy el verdadero amor de Dios! Elegido, amado, aceptado en Cristo Jesús, si  esto no puede deshacer el daño hecho a mi imagen propia por esa chica que no tenía sentido común sino escoger a Jorge sobre mí, nada más puede hacerlo!

Amado, no puedes hacer que  todo el mundo te acepta o te ame. Sería bueno si así  fuera el caso, pero sencillamente no es así. ¿Pero debería esto ser la gran cosa ya que, según las Escrituras, usted es el verdadero amor de Dios?

Este hecho por sí solo, que Dios te ama y te ha creado para sí mismo, debería hacer que usted desee darse un abrazar y decir en voz alta: “Yo soy, de todos los hombres, el mas bendecido.”
¡Así que adelante y hágalo! Usted tiene derecho a sentirse muy especial. Después de todo, el Rey de Reyes te ha escogido para sí mismo.

Bendiciones,
Obispo Johnson

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El poder de la fe

“Y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe”. (I Juan 5:4)

Las Tormentas ocurren. Los Problemas surgen. Las Pruebas vienen. Este mundo viene con Tribulaciones. La Biblia lo dice. La experiencia lo confirma. La vida lo demuestra. Y esto es porque el mundo caído en que vivimos está sufriendo los efectos del pecado y de las decisiones de los pecadores.

Pero Dios nos creó para ser vencedores y no víctimas. Somos más que vencedores por medio de Jesucristo. Al recibir la abundancia de gracia y el don de la justicia, podemos hacer frente a las tormentas que soplan en la vida y reinar a través de Jesucristo. (Romanos 5:17)

Esto es lo que el apóstol Pablo hizo cuando se encontró de repente en medio de una tormenta que amenazaba su vida en Hechos 27. Mientras un viaje por el mar, una tormenta violenta atacó el barco donde estaba Pablo y luchó en controlar su destino lejos del capitán y su tripulación. Después de hacer todo lo que sabían hacer, perdieron toda esperanza de supervivencia, y se prepararon para morir.

Pero Pablo no! Se puso de pie en medio de la fuerte tormenta y la crisis “sin esperanza” y dijo a los marineros y los pasajeros aterrorizados: “Señores, no se desanimen, porque yo confío en Dios que será como me fue dicho.” Como alguien que conocía la gracia de Dios y el don de la justicia, Pablo enfrentó la tormenta con valentía, confiando en la fidelidad de Dios y la fidelidad de sus promesas. ¡Y tú también puedes!

Eso es lo que una querida hermana en nuestra iglesia hizo cuando los médicos le dijeron que tenía cáncer de pulmón avanzado. Fue tentada a tener miedo, pero ella optó por poner su fe en las promesas de Dios y no el informe del médico. Ella dijo: “Yo le creo a Dios.” Hoy en día, ella es libre de cáncer.

Su tormenta terminó. La tuyo también lo hará. ¿Cómo puedo saberlo?  Porque yo le creo a Dios.

Bendiciones,
Obispo Johnson

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El perdón al por mayor

Cuando usted necesita leche o zapatos, es probable que se dirija a una tienda minorista para comprar un galón de leche, o un par de zapatos. La mayoría de las personas están acostumbradas a comprar al por menor, compran lo que necesitan cuando surge la necesidad. Y es así como pensamos que Dios nos ofrece el perdón, un pecado a la vez. Pero cuando se trata de perdonar los pecados, Dios no está en el negocio de minorista. Él es un mayorista.

Escuche lo que dice Colosenses 2:13-14.

“Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz.”

Y escuche lo que dice Hebreos 10:10,14

“Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre…. Porque con un solo sacrificio ha hecho perfectos para siempre a los que está santificando.

Contrariamente a lo que la mayoría de la gente cree, cuando un pecador se acerca a Dios para la salvación de los pecados, Dios no sólo perdona los pecados, de los cuales él esta consciente. Sino, Él perdona todos sus pecados, una vez y para siempre, y le acepta para siempre. Este es el perdón al por mayor, que cubre todos los pecados que hemos cometido en el pasado, y cada pecado que podamos cometer en el presente y en el futuro.

Hijo de Dios, Jesús pagó el precio para que tú puedas recibir el total perdón de todos tus pecados.
La sangre de Jesús cancelo, no sólo algunos de tus pecados, pero todos los pecados de toda tu vida. Ahora eres una persona perdonada, siempre limpia delante de Dios por la sangre preciosa del Hijo de Dios, el cual Dios aceptó como pago completo por todos tus pecados.

Sabiendo que eres una persona perdonada, completamente perdonada de todos tus pecados, pasados, presentes y futuras, es lo que hace al Evangelio tan poderoso y liberador. Cuando usted sabe que usted ha recibido el perdón al por mayor, su fe se eleva a un nuevo nivel y empezara a caminar en una gran autoridad. También comienzas a disfrutar de la paz que sobrepasa todo entendimiento.

Otras religiones enseñan que tienes que confesar tus pecados cada día para ser perdonado. Ofrecen el perdón al detal. Pero el cristianismo es único. El solo ofrece el perdón al por mayor.

Y eso es lo que usted recibe cuando recibió a Jesús como su Salvador. Ahora, debido al ministerio de Jesús por usted, al pecar, no es necesario pedirle a Dios perdón con el fin de ser perdonado. Tienes que creer que Él ya te ha perdonado, porque Jesús ha pagado el precio necesario en su totalidad, y déle gracias. A continuación, armado de fe, debido a la revelación de la gracia de Dios, ¡levántate y vence al diablo en su nombre!

Hijo de Dios, este consciente cada día del don divino del total perdón, disfrute de la libertad sobre la culpa que te brinda, y viva en la fe y la victoria a causa de ella. ¡Esa es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús!

Bendiciones,
Obispo Johnson

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DEJA QUE DIOS PAGUE LA FACTURA

Déjame enseñarte como puedes frustrar la gracia de Dios en tu vida. Cómo detener su favor inmerecido, no ganado, y detener que las bendiciones fluyan libremente en tu vida. De cómo obtener que la muerte de Jesús sea de ningún beneficio para ti. Si tu deseas esto para ti o para alguien que tu conoces, busca en Gálatas 2:21, y sabrás cómo hacerlo.

“No desecho la gracia de Dios: porque si la justicia viene por la ley, entonces Cristo murió en vano.” (Gálatas 2:21 RV)

Ahí está. Todo lo que tienes que hacer para frustrar la gracia de Dios, detener el fluir de las bendiciones, y hacer que la muerte de Cristo, sea de ningún beneficio para usted es creyendo en la justicia que viene por la ley. Simplemente comience a pensar y actuar como usted puede merecer la justicia, simplemente insista en tratar de calificar para el favor de Dios por el cumplimiento de leyes, y usted habrá hecho nula la gracia de Dios en su vida. Puedes ser bendecido a través de la ley, o por la gracia, pero nunca a través de ambos. (Romanos 11:6)

¿Qué es gracia? Es favor inmerecido, no ganado. Es que Dios escoge bendecirte basado únicamente en su amor por ti. Es Dios calificándote para toda clase de bendiciones basado en la muerte, sepultura y resurrección de Jesús. Dios no requiere que usted le de motivo alguno para bendecirte que no sea el sacrificio de Jesús. Dios pago la factura en su totalidad.

Supongamos que usted lleva a un amigo a cenar, como una forma de demostrarle cuanto  lo amas y lo aprecias. Ustedes tienen una buena cena y buen tiempo juntos, pero cuando el camarero trae la cuenta, su amigo la toma. Usted le pide la cuenta, pero él se niega a dársela. Usted insiste en que le permite pagar por la comida porque él es su invitado, y que quieres hacer esto como un gesto de tu amor. Pero él se niega rotundamente a darle la factura. No, “dice. “Yo voy a pagar”. Finalmente, frustrado por su insistencia, le permites seguir su camino.

Y entonces, el escribe el cheque de la cuenta. Y por desgracia, cuando se presenta al banco, el cheque es rechazado. ¡Fondos insuficientes! ¡Qué triste que por causa del orgullo, no solo su amigo frustro su gracia, sino que paso la vergüenza! Hubiera sido mucho mejor si él acababa de recibir su bondad con humildad y te dejaba pagar la cuenta.

Dios el Padre ha pagado la factura. Él planifico para que usted disfrute de todas sus bendiciones sin ningún costo para ti. Así que no intentes ganar su favor y merecer sus bendiciones, porque tarde o temprano, descubrirás que  los “fondos” no son suficientes. No frustres a Dios y te avergüences a ti mismo por tratar de  ser un santurrón. Aun en tu mejor día, usted peca y está destituido de la gloria.

“No desecho la gracia de Dios”, escribió Pablo. “Si Dios quiere  bendecirme sin necesidad de que yo le de una razón para hacerlo, Que así sea. Si Él quiere perdonarme de todos mis pecados, y declararme cien por ciento justo, satisfacer todas mis necesidades, y bañarme con su amor y bondad, sin tener en cuenta mi desempeño conforme a la ley, no se lo voy a impedir. Acepto con mucho gusto su gracia.”

Hijo de Dios, no tomes la factura y frustres su esfuerzo por bendecirte. Tus “fondos” no son suficientes de todos modos. Tu “justicia propia” es como trapos de inmundicia. Sólo sé agradecido por su amor por ti y el sacrificio de Jesús en su nombre. Y luego respóndele con la confianza como de un niño, con adoración, acción de gracias, y amor.

Deja que Dios pague la factura.

Bendiciones,
Obispo Johnson

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¿Quién os fascinó?

Cuando el Apóstol Pablo le pregunto a los cristianos en Gálatas 3:1 “¿quien os fascino?”, en su mente no tenia a los doctores brujos de África, o los hombres haitianos del vudú, o las brujas americanas volando en una escoba.  Se refería a los religiosos, los judaizantes, que poco después de que Pablo dirigió a los gálatas a Cristo, comenzaron a oponerse a la predicación de Pablo de la salvación por gracia mediante la fe, sin obras. Y los cristianos de Galacia estaban siendo persuadidos a creer en su mensaje.

Pablo se sorprendió de que los galatas fueran tan prontos para abandonar a quien los llamo por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente, no es que hay otro, pero aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciará un evangelio contrario al que hemos anunciado sea anatema.

¿Cuál era este “evangelio diferente” que se predicaba que provocó tal indignación del Apóstol? Los religiosos estaban predicando que la fe en Cristo solamente, aparte de la ley, no era suficiente para hacer a una persona justa ante los ojos de Dios. Ellos predicaban que, si bien creer en Cristo es esencial para la salvación, una persona tenía que contribuir con sus propias obras a lo que Cristo había hecho con el fin de ser justos delante de Dios. Es decir, la salvación era una combinación de la obra de Jesús para nosotros y nuestra obra para él, una mezcla de gracia y ley.

Eso suena bien, pero esto fue lo que Pablo rechazó con tanta vehemencia. Ya ves, esa mezcla de gracia y ley es mortal. Neutraliza la gracia y la ley, y hace que la cura para el pecado sea ineficaz. Es similar a tomar dos medicamentos diferentes, uno para la presión arterial alta y el otro para la presión arterial baja, al mismo tiempo. Los dos se contrarrestan entre sí y el paciente no recibirá el beneficio de ambos. Él podría morir como resultado de tratar de curarse a sí mismo mediante la adopción de ambos medicamentos al mismo tiempo.

Por desgracia, esto es lo que muchos cristianos bien intencionados están tratando de hacer. Sin saber el propósito de la ley, están tratando de mezclar la ley y la gracia para resolver el problema del pecado. En el proceso, ni la ley o la gracia es eficaz para ellos, y terminan viviendo vidas derrotadas. Muchos de ellos mueren sin experimentar la vida de Cristo la victoria que esta disponible para todos los que creen en Él, siguen sufriendo continuamente bajo la condenación de la ley.

La ley es buena cuando se utiliza para el propósito previsto. Pero su propósito no es para justificarnos delante de Dios, o para bendecirnos, o darnos vida, y el  tratar de utilizarla para cualquiera de esas razones impedirá que la gracia entre en vigor plenamente en nosotros. Escucha al Apóstol Pablo cuando habla de la ley.

“Por las obras de la ley nadie seria justificado… Para todos los que dependen en las obras de la ley están bajo maldición… Porque si la ley dada pudiera vivificar, entonces la justicia fuera ciertamente por la ley.” (Gálatas 2:16; 3:10)

¿Has oído esto?: ¡todos los que están tratando de ser justos o bendecidos a través de guardar la ley están bajo maldición! ¡Ninguna ley puede dar vida! La razón por la cual todos los que se basan en la ley están bajo maldición, es porque la ley establece un nivel tan alto que para ser bendecidos por ella, tienes que obedecer a la perfección. ¡Rompes una sola y estas bajo maldición! ¡Sólo una y te mueres! Pregúntale a Adán y Eva. Así que cualquiera que está dependiendo en guardar leyes para recomendar a alguien a Dios para ser bendecido está en graves problemas. ¡La ley nos condena todo el tiempo!

¿Por qué entonces fue dada la ley? ¡No para salvarnos, no para justificarnos, sino para revelar nuestra necesidad de fe en la gracia de Dios!

“Ahora sabemos que todo lo que dice la ley lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo puede ser responsable ante Dios. Porque por las obras de la ley ningún ser humano se justifica delante de sus ojos, ya que a través de la ley viene el reconocimiento del pecado. “(Romanos 3:19, 20 NVI)

“Ahora, antes de que llegara la fe, estábamos cautivos bajo la ley… Así que entonces la ley ha sido nuestro tutor hasta que vino Cristo, con el fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos bajo tutores, pues en Cristo Jesús todos ustedes son hijos de Dios, a través de la fe “(Gálatas 3: 21-26)

Como usted puede ver la ley es un tutor. Tiene un papel a jugar hasta que nos acercamos a Cristo. Pero una vez que nos acercamos a Cristo, ya no tienen que estar bajo un tutor- la ley. Si mediante la ley, hemos visto que somos pecadores en extremo, y como nuestra propia justicia es como trapos de inmundicia para Dios, y por lo tanto nos hemos convertido en total dependientes de Cristo para nuestra justicia, entonces la ley ha cumplido su propósito en nuestras vidas. A partir de entonces, como Pablo, debemos tener en cuenta nuestros propios intentos de ser justos por guardar la ley, como basura para que podamos “ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia que viene de la ley, sino que es por la fe en Cristo. “(Filipenses 3:9)

No diluyas el poder de la gracia en su vida, tratando de ganar la justicia de Dios por guardar los mandamientos. Crea que Dios  lo hizo a El que  no conoció pecado, se hizo pecado por usted para que usted pueda ser hecho justicia de Dios en él. (2 Corintios. 5:21). Crea que somos salvos por la gracia mediante la fe, sin obras, es un don de Dios. (Efesios 2:8, 9)

¿No es esto una licencia para pecar? ¡No! ¿Significa esto que ahora se puede vivir como quieras? ¡Sí! Pero, La gracia de Dios le enseñará a decir no a la impiedad. (Tito 2:11, 12)

Usted ve, cuando una persona recibe la salvación por la fe en la gracia de Dios, Dios no sólo le perdona, Él lo cambia. Él pone su Espíritu Santo en el interior de esa persona. Él lo regenera y le hace una nueva criatura en Cristo. Le da nuevos deseos.

Así que él ahora puede vivir como le plazca. Sin embargo, la persona salva por la gracia encontrará que una vida de pecado y de desobediencia ya no le agrada. Lo que le agrada a él ahora consistirá en agradar a Aquel que lo salvó por Su gracia. Él odia el pecado aun más bajo la gracia que por la ley. Y en cuanto más dependa de la gracia de Dios para la justicia, más va a odiar el pecado. La santidad se convertirá en una forma de vida, no con el fin de establecer su propia justicia, sino como el fruto de la justicia que Dios le ha dado por gracia mediante la fe.

No se permita dejar hechizar trayéndose bajo la condenación de la ley y tratando de añadir a la justicia que Dios le ha dado en Cristo. Usted es salvo por gracia mediante la fe, aparte de sus obras. Crea esto y luego deje que la gracia de Dios le cambie de adentro hacia afuera.

Bendiciones,
Obispo Johnson

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Perdonados por Homicidio 

¿Qué tan bien estas guardando los diez mandamientos? Estoy seguro de que no habrá una persona que lee este articulo que no ha roto todos y cada uno de los Diez Mandamientos, no una vez sino muchas veces. De hecho, dudo si hay incluso un lector que no ha cometido un asesinato, por lo menos una vez. Puede que usted nunca le haya disparado a otra persona a sangre fría, pero según el criterio de Jesús usted ha cometido homicidio cada vez que usted se enoja con su hermano sin causa.  Y si usted nunca ha traicionado a su cónyuge exteriormente, no necesariamente estas fuera de apuro, Porque según Jesús, usted comete adulterio en su corazón cada vez que usted mira a otra mujer con lujuria.  La realidad es que somos un grupo de homicidas, adúlteros, mentirosos, aborrecedores y ladrones. Nuestra justicia es como un trapo de inmundicia.

¿Que nos hace pensar a gente como nosotros que tenemos derecho a entrar en la presencia de un Dios santo y estar en compañía de los santos ángeles? ¿Qué nos hace sentir que somos mejores que cualquier otro pecador? No merecemos estar en la presencia de Dios ni un segundo.  La gente como nosotros lo único que merece es estar eternamente separado de Dios.  Y ese sería nuestro destino, ¡salvo por la gracia de Dios! Mientras más nos damos cuenta de esto, mayor será nuestro amor y devoción a Aquel que nos ha perdonado tanto. Mientras que Jesús comía la cena en la casa de Simón, un fariseo, una mujer con un vaso de alabastro entró, cayó de rodillas y con su pelo y las lágrimas comenzó a lavar los pies de Jesús. A continuación, rompiendo su frasco de alabastro, ungió sus pies con perfume muy caro, mientras que Simón miraba con disgusto como Jesús permitía que una mujer lo tocara.

¿Qué tipo de mujer era esta? Lucas la describe como una pecadora, una palabra clave para una prostituta, la ramera de la ciudad, sin duda. Ella era la mujer que muchas madres de la ciudad utilizaba como ejemplo para advertirles a sus hijas. No sabemos cómo llegó a ser una prostituta. Tal vez, ella fue abusada sexualmente cuando era niña. Tal vez, ella era viuda y tenia hijos y sentía que esta era la única manera en que podían sobrevivir. Tal vez, su imagen de sí misma está tan andrajosa, después de años y años de rechazo que ella simplemente se odia a si misma, y ve esto como la única cosa que la hace sentir valiosa ante cualquier persona. Simplemente no sabemos, pero debemos saber no juzgarla con dureza.

Ella es odiada por las esposas de sus clientes, ella ha sido escupida, rechazada por las mejores personas y utilizada por las peores. Emocionalmente, está rota y sangrando. Espiritualmente, ella está herida. Ella ha fracasado miserablemente y está demasiado débil y frágil para levantarse  y seguir adelante. Incluso para ir a casa de Simón el fariseo, era difícil. Ella sabia que Simón no estaría feliz de verla en su casa. Ella sabe cómo va a ser vista, como pecadora, la que transmite la inmundicia por su toque, casi como si ella tuviera una enfermedad contagiosa. Ella sabe que va a ser el blanco de bromas desagradables y ellos van a querer que se vaya. Pero ella viene de todas formas porque sabe que Jesús estará allí.

¿Por qué ella es tan radical en su devoción a Jesús y Simón tan indiferente? ¿Por qué ella adora con tanta pasión, y da con tanto  sacrificio, se humilla por  completa y Simón es tan apático? ¿Por qué está tan agradecida y el tan ingrato? O mejor aún, ¿por qué somos tan tibios en nuestro compromiso con Jesús? ¿Por qué nos tienen que rogar para servirle? ¿Por qué muchos de nosotros nos resulta tan difícil ofrecerle nuestro perfume de alabastro?

¿Qué hizo que esta mujer amara así? Jesús nos dice. Que al que se le perdona mucho ama mucho. Esta es la respuesta de Jesús de  por qué algunas personas son radicalmente dedicadas a él y los demás son tibios o fríos. Tiene que ver con lo mucho que saben que han sido perdonados por Dios. ¡A esta prostituta se le había perdonado mucho y ella lo sabía!

Lo que todos necesitamos es un mayor sentido de gracia y de cuanto hemos sido personados. Sin esto, nuestra relación con Dios será seca como la de Simón y carecerá de pasión.  Pero mientras mas realizamos que hemos sido perdonados mucho, seremos mas como esta prostituta que fue perdonada; estaremos más dispuestos a romper el perfume de alabastro; estaremos más listos para tirarnos de rodillas y ensuciar nuestras manos y cabello para el Señor.

¿Que merece un mentiroso, ladrón, adultero, y homicida?  El mismo castigo que yo merezco y que tu mereces, ¡pero por la misericordia de Dios!

Que el Espíritu Santo nos ayude a ver cuan indignos somos de la misericordia y sin embargo cuán incondicionalmente amados y aceptados somos, para que nuestro amor hacia Dios puede llegar a ser verdaderamente intenso.

Oración: Padre te doy gracias por la sangre de Jesús. Por tu amor y el sacrificio de Cristo, he sido perdonado de todos mis pecados. Hoy, serás misericordioso de mi injusticia y no recordaras más mi iniquidad. Tú me ves completamente justo y sin mancha delante de ti, no por lo que yo hice, sino por Jesús.  Yo estoy agradecido que aun cuando no lo merezco, estoy grandemente favorecido, grandemente bendecido, y profundamente amado por ti.  En el nombre de Jesús, ¡Amen!

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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Todas las cosas te seran añadidas

“Mas buscad primeramente el reino de los cielos y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)

Temprano en la mañana del domingo, mientras aún estaba oscuro, María Magdalena, junto con otras dos mujeres, se dirigía hacia la tumba. Pensando que estaba muerto, venían a ungir el cuerpo de Jesús y servirle una vez más. A medida que se acercaban hacia la tumba, estaban preocupadas por la piedra de dos mil libras que había sido colocado en la boca de la tumba para que nadie pudiera sacar el cuerpo de Jesús.

Esa mañana, la fe de María era menos que perfecta. Si Jesús no le hubiera dicho a ella y al resto de sus discípulos que el Hijo del hombre debía ser crucificado, sepultado y al tercer día resucitado.  Si hubiesen creído totalmente en sus palabras, no lo estrían buscando entre los muertos. Ella sabría que él había resucitado. Ella no estuviera  preocupada por la piedra.

María estaba equivocada en su mente, pero sin embargo, no lo estaba en su corazón. Estaba equivocada doctrinalmente, pero correcta en su devoción. Su fe era menos que perfecta, pero su amor estaba más fuerte que nunca. A pesar de que ella pensó que estaba muerto, ella seguía buscándolo, aún le servia, aún anhelaba estar con Él.

¿Qué pasa con el obstáculo de dos mil libras que cubría la tumba? ¡Sucedió algo asombroso! Al llegar a la tumba,  encontró  que lo que la estaba preocupando había sido removido. La piedra fue quitada y la tumba estaba vacía.

Ahora, la piedra no fue removida para permitir salir a Jesús, sino para que María pudiera entrar. Jesús no necesitaba ayuda para salir, Pero María si necesitaba ayuda para entrar, El lo hizo por María.

¿Cuál es la lección? Cuando nuestro corazón está en el lugar correcto, cuando lo buscamos en primer lugar porque lo amamos, cuando lo buscamos en agradecimiento por lo que Él ya hizo, él se encarga del obstáculo de dos mil libras en nuestra vida. El quita la piedra por nosotros. Y añade las bendiciones sin esfuerzo.

Hijo de Dios, tu parte es recibir el don de la justicia, amar a Jesús con todo tu corazón y hacer de esto tu prioridad. Cuando lo hagas, no habrá necesidad de preocuparte acerca de cualquiera de tus necesidades. Él se hará cargo de ellas por ti

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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La clave para la bendición de Dios 

“A la verdad, no me avergüenzodelevangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles. De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, talcomoestá escrito: El justo vivirá por la fe.” (Romanos 1:16-17 NVI)

La palabra griega, soteria, se traduce como salvación en el versículo 16, es un término amplio que incluye la vida eterna, el perdón de los pecados, la salud, las finanzas, la sabiduría, la paz y todo lo bueno que necesitamos para la vida y la santidad.

Cuando Pablo escribió a los cristianos en Roma, lo hizo en el contexto del judaísmo, con énfasis en la obediencia a la ley, como el medio para alcanzar la posición de justos delante de Dios. Uno tenía que cumplir con los Diez Mandamientos y todas las otras leyes diversas para tener derecho a la salvación y a las bendiciones. Si fallas en una sola área era suficiente para invocar juicio y castigo bajo el sistema de la ley. Cualquier persona que enseñaba algo diferente sería tildada de blasfemo, y era castigado con la muerte.

Entonces, ¿cómo cree usted que los devotos Judíos y gentiles religiosos reaccionaron al mensaje de Pablo de la salvación por gracia mediante la fe? La mayoría de judíos religiosos y gentiles encontraron su mensaje muy ofensivo y una tontería sin formato. Quién ha oído hablar de tal cosa-de Dios haciendo justos a los pecadores delante de él sin tener en cuenta su desempeño y su obediencia, en guardar sus mandamientos.

Los religiosos tienen un momento difícil creyendo que la justicia de principio a fin es un regalo. Desesperadamente desean agregar algún elemento de desempeño humano a la ecuación. Pero la justicia humana es como un trapo de inmundicia. Sólo la rectitud perfecta de Jesús puede ser suficiente. Por eso Él la da a nosotros en lugar de que tengamos que llegar a ella por nuestra cuenta.

“Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios. “(2 Corintios 5:21 NVI)

Creyendo el mensaje de que Dios nos ha hecho irreversiblemente justos a través de nuestra fe en Cristo, y no a través de nuestra obediencia a la ley, es la llave que abre el poder y el favor de Dios sobre nosotros. Pablo lo describe en romanos como “el poder de Dios” que produce la salvación. Y recuerda que la salvación es un término general para todas las cosas buenas.

En Mateo 6:23, Jesús prometió a sus discípulos que si ellos, buscaban  primeramente el reino de Dios  y su justicia, todo lo que a los gentiles le preocupaba le seria añadido. En otras palabras, si ellos hacían su prioridad el recibir la revelación acerca del don de la justicia y fortalecían  su fe en la justicia que hay en ellos, no les faltaría ningún bien.

Mientras mas creas que eres justo por la fe y no por obra, que el ser justo ante los ojos de Dios es un don gratuito no un premio ganado con diligencia, mas vas a querer y experimentar el poder de Dios y todo lo que necesites para vivir y para la santidad te va ser añadido.  Así que si quieres incrementar el fluir de la gracia y el poder en tu vida, has tu prioridad numero uno el desarrollar tu fe en el don de justicia.

Nunca lo olvides. La clave para la bendición de Dios es la revelación del don de la justicia.

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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Biología Espiritual 101

¿Sabia usted que usted es un ser dividido en tres partes y que cada parte le afecta?  Si, usted es un espíritu eterno, con un alma, que habita en un cuerpo.  Si usted ha recibido a Jesús como su Señor y Salvador, su espíritu ha sido recreado completamente.  Su hombre interior, la parte eterna de usted, es bello y perfecto, sin ninguna mancha absolutamente.  Efesios 2:10 describe a su espíritu como una hechura suya, literalmente una obra de arte de Dios.  Su espíritu esta escudado por Dios y permanece perfecto eternamente en Cristo.

Su espíritu recreado también es extremadamente poderoso.  Esta unido con Cristo y comparte de su vida, tu espíritu esta equipado con poder.  De hecho, tu espíritu vive y función de acuerdo al mismo poder que Dios manifestó cuando levanto a Jesús de entre los muertos.  Todo lo puedes en Cristo, el cual comparte su fortaleza contigo en cada momento. (Filipenses 4:13)

Tu cuerpo necesita ser cambiado.  Jesús ya pago por tu nuevo cuerpo, pero el recibirlo esta pautado para una fecha definida en el futuro.  Cuando Cristo vuelva, El nos dará un cuerpo glorificado.  Esperamos con mucha anticipación el día cuando nuestros cuerpos mortales sean absorbidos por la inmortalidad.  Mientras tanto, cuida tu cuerpo y aprende a recibir tu sanidad a través de la palabra de Dios. (Proverbios 4:20-22)

La tercera parte de ti es tu mente o alma. Tu alma se compone de pensamientos e imaginaciones. A su vez, produce emociones y deseos. Con el fin de caminar en la perfecta voluntad de Dios y experimentar la vida de bendición que Dios quiere que usted tenga en la tierra, tu alma necesita ser renovada. (Romanos 12:1-2)

Piense en la mente o el alma, como la válvula de la llave que regula la velocidad y el volumen de agua que fluye desde el depósito a través de las tuberías hasta el fregadero. Si la válvula está cerrada, no entra  el agua, a pesar de que el depósito se ha llenado con  abundancia, mucho más de lo necesario. Si la válvula está abierta, ampliamente, determinará los resultados obtenidos.

Esto significa que la mente o el alma, es esencial para nuestra experiencia terrenal.  Es el vínculo entre todas las riquezas y el poder de Dios que habitan en tu espíritu recreado y el mundo físico donde habita tu cuerpo.  Por lo tanto, para liberar la vida y el poder de Cristo, de su espíritu para cambiar su mundo físico, debe renovar su mente.

Su alma tiene el poder para evitar que el poder que da vida en su espíritu nunca llegue a su cuerpo físico, o puede permitirle a su cuerpo que se inunde con el mismo poder que resucitó a Jesús de entre los muertos. Si la válvula está abierta, su mente será renovada y usted experimentará la sanidad, liberación, unción, la victoria, poder, alegría, prosperidad, y mucho más. Por lo tanto, manténgala  abierta.

¿Como?  Haga todo lo posible, por depender de la ayuda del Espíritu Santo, y medite continuamente en la palabra de gracia. Manténgase contemplando a Jesús en las Escrituras y manténgase  reconociendo todas las cosas buenas que ya tenemos en El.

Espero que ahora tengas un conocimiento funcional de la Biología espiritual 101. Advertencia: ¡Serás puesto a prueba!

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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La mejor noticia que has escuchado

¡Tengo buenas noticias para ti!

El primer pacto que Dios hizo fue con Adán como el representante del pacto de la raza humana. Fue un pacto de obras. En esencia, Dios dijo a Adán, si guardas mis mandamientos, te bendeciré a ti y a tu posteridad con vida y felicidad. Pero si no, tú y todos los que tú representa van a morir. Entonces Dios puso a prueba la obediencia de Adán ordenándole a no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Adán fracasó miserablemente. Cayó bajo la maldición de la ley quebrantada. Él murió espiritualmente y fue expulsado inmediatamente de la presencia de Dios. Y desde entonces, ningún miembro de la familia humana caída de Adán ha sido capaz de obedecer las leyes de Dios perfectamente. Por lo tanto, Pablo escribe, “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él.” (Romanos 3:20). Las Escrituras declaran todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Todos cayeron bajo la maldición del pacto de las obras.

Entonces, ¿qué hizo Dios? Decidió desechar por completo el Viejo Pacto basado en las obras ya que sólo producía una maldición sobre la gente que no podía guardarlo. Decidió reemplazarlo con un mejor y Nuevo Pacto basado en promesas. Pero El no podía desechar el Viejo hasta que se cumpliese a cabalidad, la maldición y la sentencia de muerte puesta sobre todo ser humano. Y por esta razón, Dios envió a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley para que gustase la muerte por toda la raza humana. Jesús, el segundo Adán, como nuestro representante del Nuevo Pacto tomo sobre si los pecados de toda la raza humana, murió en nuestro lugar y absorbió toda la ira de Dios en contra del pecado en nuestro lugar.

Habiendo cumplido el Antiguo Pacto a través de la perfecta obediencia de Jesús y el sacrificio expiatorio, Dios estableció el Nuevo Pacto. El revelo los términos de este pacto en Jeremías 31:31-34. Una de las cosas que vas a notar en este pacto es que no hay un “cuando”, “pero”, o “tal vez”en El. Todas las incertidumbres han sido removidas porque a diferencia del primero, Dios no hace el Nuevo Pacto dependiente de las obras del hombre en lo absoluto. En cambio, Dios lo hace totalmente dependiente de Si mismo. Por esta razón, el Nuevo Pacto es eterno y todas sus bendiciones garantizadas porque descansa no en nuestro Cuando, pero, o talvez, sino en la seguridad de Dios

Ahora, ya que está fundado sobre la obra de Dios y no la del hombre, el Nuevo Pacto, a diferencia del Viejo, no contiene ninguna maldición. Ya que depende de lo que Dios ha hecho en Cristo, no puede fallar. Y ya que se basa en el rendimiento de Jesús y no el nuestro, sólo contiene bendiciones para todos los que creen en él. ¡NO MAS MALDICIÓN!

Escucha como Dios nos revela sólo una de las bendiciones del Nuevo Pacto en Jeremías 31:34: “Yo les perdonaré su iniquidad y no me acordaré de sus pecados.”

¡Esto significa que Dios perdona nuestros pecados, y luego olvida que pecamos en primer lugar! Esto significa que aunque Dios es omnisciente, omnipotente, su amor omnisciente va a superar su omnisciencia no permitiéndole recordar nuestros pecados.
Esto significa que no solo el borra nuestros pecados, sino que El va aun mas lejos para borrar su mente de cada memoria de nuestros pecados.

¡POR LO TANTO, NINGUNA CONDENACION ES POSIBLE Y NINGUNA MALDICIÓN ES PERMITIDA!

Así que, ahora, cuando Satanás trate de acusarte ante Dios y argumentar para que Dios no te bendiga por tus pecados, recuerda que Dios no lo puede tomar en serio, porque Dios no tiene memoria de lo que el está hablando. Amados, si esa no es la mejor noticia que usted ha escuchado, ¡entonces que es!

Por favor no retenga este mensaje, compártalo con alguien. Ciertamente, estas son noticias para que todo el mundo escuche, especialmente en esta temporada navideña.

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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¿Porque Tienen Tanto Miedo?

Cuando una terrible tormenta amenazaba con hundir su barco en el mar de Galilea, los discípulos de Jesús “entraron en pánico. Creían que iban a morir ahogados, mientras Jesús dormía, así que lo despertaron con un reproche: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?”

Jesús se levantó. Y tomando control del mar y la carga del viento, abrió su boca y dijo: “¡Paz! ¡Silencio! ¡Permanezca quieto! “Y como un niño, el mar y el viento se fueron a dormir.

Luego reprendió cariñosamente a sus discípulos. “¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Aún no tenéis fe? “
La tormenta no le molesto. El estaba durmiendo mientras la tormenta estaba en su apogeo. Lo que le molesto era el miedo que llenaba los corazones de sus discípulos. No les dije antes de abordar el barco, ” Pasemos al otro lado.”

Pero observe. Ellos no dudaban de su habilidad de calmar el viento, sino de su atención a su necesidad. ¿No te importa que estemos en peligro? ¿Cómo podías estar durmiendo cuando se  hundía el barco? ¿Cómo podías descansar cuando estábamos luchando por nuestras vidas?

Al igual que los discípulos, nuestra deficiencia de fe, no es en creer que Dios es capaz de calmar la tormenta, sino en creer que Dios nos esta prestando atención a nosotros y a nuestras situaciones, especialmente cuando El permanece en silencio.  Sufrimos no por insuficiencia de fe en las habilidades de Dios, sino de insuficiente fe en su amor.

Y es por eso que la Biblia dice, “El perfecto amor echa fuera el temor.” Usted ve, el antídoto para el miedo no es saber lo poderoso que es Dios, Sino cuanto te ama.

En 2012, cuando Cristo este en silencio, cuando parezca estar dormido en tu tormenta, no será porque a él no le importas. Será porque Él está en control. ¡Y  su amor por ti es perfecto!

Y esta es mi oración, que puedas llegar a saber cuanto Dios te ama, porque cuando esto suceda, las tormentas te dejaran de asustar.

Bendiciones,
Obispo Darlingston  Johnson

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